Problemas para la edición genética



Un muestreo de sangre realizado a 34 personas dejó unos resultados impactantes. Resulta que la mayoría de los voluntarios de dicho muestreo presentaban adaptaciones inmunitarias contra el método de edición genética CRISPR, tales como anticuerpos y glóbulos blancos programados contra la endonucleasa clave en la división de ADN de este método, denominada Cas9

Éste impedimento para el desarrollo de terapias génicas fue un descubrimiento en manos de investigadores de la unidad de Pediatría de la Universidad de Stanford. El estudio solo aparece en la web de bioRxiv, lo que significa que aún no ha sido revisado de un modo formal por expertos. No obstante, Lluís Montoliu, científico del Centro Nacional de Biotecnología, los resultados son claros y no dan lugar a dudas.

El dato curioso es que las propuestas terapéuticas que utilizan el Cas9 pueden ser no solo ineficientes, sino peligrosas para los pacientes que presentan la respuesta inmune, afirma Lluís Montoliu. 


Varios voluntarios donan su sangre.

Además, el equipo de la Universidad de Stanford buscó en la sangre de 22 cordones umbilicales y de 12 donantes adultos moléculas y células programadas contra cualquiera de las proteínas SpCas9 o SaCas9. Resultó ser que el 79 % de las muestras contenía anticuerpos específicos contra SaCas9 y el 65 % contra SpCas9. Realmente su presencia podría no ser muy grave, puesto que las propuestas terapéuticas no sugieren en ningún momento la inyección de Cas9 directamente al torrente sanguíneo. En su lugar, ésta va a las células diana en vesículas o conjugada con nanopartículas.

Lo más preocupante es el hallazgo de linfocitos T específicos contra SaCas9, los cuales fueron encontrados en el 46% de los sueros que los investigadores analizaron. El caso es que estos glóbulos blancos son capaces de generar fuertes inflamaciones, además de buscar y destruir toda célula que haya incorporado  la proteína extraña.

Por otro lado, no se encontraron linfocitos T que destruyan la SpCas9, pero no hay que cantar victoria, puesto que esto no niega su existencia. Esto se debe a que su detección depende en una parte de la sensibilidad del análisis. 

El jefe de sección en el servicio de inmunología del Hospital Clínic de Barcelona, Manuel Juan Otero, no se ha quedado fuera de la partida, de hecho ha opinado que los descubrimientos "no están fuera de lo esperable", dado que los científicos ya sabían que cualquier proteína ajena al genoma humano es susceptible de provocar una respuesta inmune.

Ya han empezado a surgir soluciones, de hecho una opción sería el uso de inmunosupresores en los tratamientos de edición genética, aunque ésta pueda poner en riesgo la salud del paciente. Algunos científicos también sugieren que se busquen nuevas proteínas Cas9 o equivalentes que no estén asociadas a los humanos. No obstante, Otero indica que ésto es arriesgado y que siempre habrá una respuesta inmune independientemente de que un organismo esté más o menos predispuesto. En su lugar, él sugiere aplicar tratamientos ex vivo. Esto quiere decir que el tratamiento se realiza en células de cultivo que se encuentran fuera de los pacientes con el fin de reimplantar los tejidos curados cuando ya no contengan Cas9

Este es el tratamiento que va a realizar el equipo de Porteus en Stanford aunque no siempre sea posible llevarlo a cabo. Además, Porteus opinó "También es posible que los niños aún no hayan desarrollado la respuesta inmune que observamos en los adultos. Podría haber una ventana de tiempo para usar la edición genética antes de que se desarrolle el sistema inmune; es algo que necesitamos explorar”.

Como conclusión podemos pensar que aún queda mucha investigación, además de que no todo el camino ha sido el recorrido, sino que nos hemos encontrado con un bache que los científicos tratarán de superar.



-Fuente de información: https://elpais.com/elpais/2018/01/09/ciencia/1515515273_743583.html


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