La última revolución genética

 Es una herramienta llamada CRISPR-Cas9 o «corta-pega» genético, porque con esta técnica se pueden borrar, añadir o cambiar genes a voluntad. En definitiva, editar cualquier forma de vida. 

¿Para qué sirve en realidad esta técnica?
  • Luchar contra el envejecimiento
El científico Juan Carlos Izpisúa cree que podría ayudar
al ser humano a revertir o retrasar el envejecimiento.
«Podremos introducir o manipular ciertas variedades genéticas
protectoras contra determinadas enfermedades para aumentar la
esperanza de vida», explica.
  • Órganos humanos incubados en animales

En el laboratorio de Izpisúa se utiliza el sistema CRISPR
como herramienta para generar modelos de enfermedades
genéticas humanas y corregirlas a nivel celular. Otro proyecto
revolucionario en el que trabajan es en la generación de órganos
humanos en cerdos como alternativa a la utilización de hígados,
corazones o pulmones de donantes.
  • Contra el cáncer y el VIH
Al transformar las células cancerígenas más sensibles
a la quimioterapia y conseguir que el tratamiento sea
más eficaz. También se investiga en soluciones para la
distrofia muscular y enfermedades como la hemofilia.
El objetivo es sustituir el gen enfermo por el sano. El
«corta-pega» sustituiría a la terapia génica.


  • Niños «a la carta»

Igual que se corrigen genes enfermos en organismos adultos,
se podría ir un paso más lejos y evitar el nacimiento de niños
con enfermedades hereditarias. Esto es posible modificando
los genes de un embrión o del óvulo de la futura madre.
  • Cacahuetes, a prueba de alérgicos

Hay quien ve en el «corta-pega» una solución al hambre en el mundo,
con cultivos a prueba de plagas y condiciones meteorológicas adversas.
Y quizá una opción para las personas con alergia a los frutos secos e
intolerantes al gluten. La tecnología facilita la creación de organismos
modificados genéticamente y en este caso podría ayudar a los alérgicos.

También podrían conseguirse vacas sin cuernos y mosquitos sin malaria.

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